¿Sabías que Ciudad Empresarial fue concebida desde sus comienzos como un gran museo al aire libre?

En 1997, cuando urbanistas y arquitectos proyectaban Ciudad Empresarial, Galería Arte Espacio convocó, en conjunto con ellos,  a un concurso para el desarrollo de esculturas monumentales que se integrarían al proyecto desde sus inicios. Seis fueron los escultores chilenos ganadores y cada una de sus obras enmarcan las seis rotondas con las que fue diseñada esta ciudad circular.

Con la asesoría un jurado independiente, se llamó a concurso a artistas nacionales para que, con su particular estilo, trabajaran  en esculturas monumentales que dieran vida a las amplias áreas verdes. La idea obtener una urbanización donde el paisajismo, el diseño y la estética ocuparan  un lugar fundamental para insertar a las personas en un ambiente laboral grato y estimulante.

Cada artista tenía que hacer una maqueta de adquisición de 40 centímetros en el material original donde se iba a hacer la obra. Por eso se buscó a los artistas contemporaneos escultores vivos más importantes del momento”, cuenta Rosita Lira, socia de galería Artespacio.

Participaron más de quince proyectos y los seleccionados para las rotondas fueron las obras de Osvaldo Peña, Francisco Gazitúa, Hernán Puelma, Vicente Gajardo, Federico Assler, Aura Castro.

Para los artistas fue súper interesante que existieran estas rotondas y que pudieran crear una obra de gran formato para un espacio público donde convergen con calles, iban a ser lugares de encuentro y de paso, porque para entrar a Ciudad Empresarial tu tienes que pasar por todas estas rotondas. Son un punto de referencia”, cuenta la galerista María Elena Comandari, socia de Artespacio.

Recuerdo que presentamos el proyecto a los artistas y partimos en bus a conocer el terreno. Había llovido y era todo un humedal con lodo. Muchos artistas no tenían mucha fe.  Pero una vez hecho el concurso y las obras realizadas, fue idílico, una realización para todos, para nosotros, para los artistas porque era un lugar que de ser nada pasó a ser un centro de arte y referente que todo el mundo comentaba”, nos relata Rosita Lira.

Tras el éxito de este concurso vinieron los simposios, donde se invitaba a artistas extranjeros y nacionales a quienes se les pagaba por participar y dejaban su obra.  “Estábamos arriba de una azotea de un edificio con Jorge Labra, presidente de Ciudad Empresarial, y él nos dijo que le encantaría hacer algo acá, sin tener claro qué. Nosotros le propusimos hacer un simposio de escultura , como un taller al aire libre por quince días”, cuenta María Elena.

En el año 1998 se realizó el Primer Simposio de Escultura Ciudad Empresarial, proyecto abierto a todo público y al aire libre. Tuvo asistencia masiva de público incluso con visitas guiadas de estudiantes escolares y universitarios ya que era una oportunidad única de presenciar la evolución de una obra escultórica paso a paso desde su concepción. Doce escultores, 6 nacionales y 6 extranjeros trabajaron durante 2 semanas y cientos de espectadores pudieron ver el proceso, entender la sensibilidad de la obra, dimensionar el esfuerzo, conocer el material y las herramientas. El artista Francisco Gazitúa viajó encomendado por las galeristas de Artespacio personalmente a Calama a elegir cada uno de los bloques de piedra a trabajar.

Hoy estas obras están expuestas de forma permanente a lo largo de Ciudad Empresarial en una ruta que también contempla las obras de los siguientes simposios que se realizaron y que convocaron a la misma cantidad de artistas a trabajar el acero, el granito y la piedra.