Camino a Basura Cero es el nuevo desafío que el Consejo de Administración de Ciudad Empresarial decidió apoyar en el marco de su campaña “Comunidad Sustentable”. Con este proyecto, liderado por BZero, el punto limpio se convertirá en un centro de operaciones y en un centro educativo, y para su éxito, es vital la participación y compromiso de toda la comunidad.

La iniciativa está en manos de BZero, una empresa de gestión de manejo de residuos, que con su programa “Camino a basura cero” busca cambiar la manera en que entendemos la generación de basura. Aplica tarifas unitarias por la generación de basura (desincentivar su generación), financiar, un programa de gestión de residuos y aumentar los niveles de reciclaje.

El objetivo no es reciclar más sino producir menos basura. El reciclaje es una herramienta más para cumplir ese objetivo pero no es la única. Tenemos que hacer mucho más que eso; tenemos que educar y tener buena  infraestructura para la gestión de esos residuos, tenemos que adquirir menos productos que estén en envases que no sean reciclables, aprender a reutilizar. Los frentes son múltiples. No tiene que ver sólo con maximizar el reciclaje. ¿Por qué los niveles de reciclaje son tan bajos en Chile pese a que se habla mucho de esto? Nosotros creemos que es porque los proyectos de reciclaje están sometidos a la voluntad de las personas y si yo no reciclo no estoy haciendo nada malo. El reciclaje es una excelente iniciativa pero no es la solucion en si misma. Creemos que el problema está en la facilidad para botar basura. Por eso en el programa Camino a Basura Cero el foco está puesto en generar dificultades a la basura”, explica Ignacio Ovalle, Director de BZero.

¿EN QUÉ CONSISTE?

El plan está diseñado para ser realizado en cada edificio, sea éste corporativo o no. Comienza con la habilitación de infraestructura, es decir, con la instalación (en sectores clave del edificio) de puntos de separación de los residuos junto a infografías informativas. La idea es que con esto los usuarios se motiven y colaboren con la separación de residuos (y disminución de basura) en cada una de sus oficinas.

Paralelamente se hace una capacitación a la administración del edificio y al personal de aseo, para que puedan hacer correctamente la gestión de estos residuos desde los diferentes puntos de separación, hasta el punto de acopio general (en la sala de basura), que también se interviene generando una transformación total a una sala de reciclaje. Todo esto es acompañado de una campaña informativa que busca generar conciencia y colaboración.

Los primeros pasos ya comenzaron en el Edificio Terraza, que se eligió para implementar un plan modelo que servirá de base para invitar a las demás administraciones a sumarse al desafío. A partir de este piloto comienza un plan macro para Ciudad Empresarial para que la mayor cantidad de edificios se acojan al programa. “Yo invito a todos los administradores a sumarse a este desafío porque con esto además de lograr disminuir la basura, se pueden eliminar las multas que algunas comunidades pagan por excesos de metros cúbicos que se van al camión de la basura. Pero por sobre todo porque unirse a este desafío nos da una mejor imagen y nos permite cuidar el planeta”, nos dice Clemencia Herrera,  directora del Comité de Administración de Ciudad Empresarial y administradora de varios de los edificios del sector, uno de ellos Edificio Terraza.

Todos los sistemas de generación de residuos tienen un costo; personal de aseo, retiro, logística. Por eso esto es un win win, porque sí se genera menos basura se gasta menos. Si el programa resulta ser demasiado eficiente, en términos que nadie genera basura, obtendremos buenos niveles de reciclaje que aportarán ingresos para la operación del modelo”, enfatiza Ovalle.

Lo que  nos gustó de esta propuesta es que el desafío de generar menos basura implica un esfuerzo individual y tiene un beneficio es colectivo. Pero además, esta propuesta le da valor al negocio inmobiliario. Ciudad Empresarial siempre se ha presentado como un lugar distinto, porque es un parque de oficinas donde la calidad de vida es importante, las áreas verdes también son importantes y si tú te fijas las alturas de los edificios no supera una cantidad de pisos específica para no densificar los terrenos. Todo eso está en concordancia con la sustentabilidad, con el desafío de lograr reciclar y recuperar , de ser más eficientes y respetar el medio ambiente”, concluye  Clemencia.